viernes, 17 de septiembre de 2010

El Yodo

Es un elemento químicamente reactivo que, a temperatura ordinaria, es un sólido negro-azulado. Se encuentra en el grupo 17 (o VIIA) del sistema periódico y es uno de los halógenos. Su número atómico es 53.

El yodo fue aislado por vez primera a partir de residuos de algas marinas en 1.811 por Bernard Courtois, un francés comerciante de salitre. El descubrimiento fue confirmado y anunciado por los químicos franceses Charles Desormes y Nicholas Clément. La naturaleza del elemento fue establecida en 1.813 por el químico francés Joseph Louis Gay-Lussac, quien le puso el nombre de yodo.

Acción de las hormonas tiroideas

Las hormonas tiroideas, tiroxina (T4) y triyodotironina (T3), tienen un amplio efecto sobre el desarrollo y metabolismo. Algunos de los más destacados efectos del déficit de la hormona tiroidea ocurren durante el desarrollo fetal y en los primeros meses que siguen al nacimiento. De ahí la importancia de la profilaxis de las alteraciones tiroideas en el recién nacido y de su diagnóstico precoz.

En el niño las alteraciones más destacadas son el déficit del desarrollo intelectual y el retraso en el crecimiento. El déficit intelectual, que es proporcional al tiempo que persista la falta de hormonas, es irreversible; el retraso en el crecimiento parece ser de origen puramente metabólico, ya que el crecimiento se adapta rápidamente a su ritmo normal después de la instauración del tratamiento.

En el adulto el efecto primario del defecto de las hormonas tiroideas se manifiesta por alteraciones del metabolismo. Este efecto incluye cambios en el consumo de oxígeno y en el metabolismo de las proteínas, hidratos de carbono, grasas y vitaminas.

Considerando sólo las más importantes podemos citar las siguientes acciones:

1. Son necesarias para un correcto crecimiento y desarrollo.
2. Tienen acción calorígena y termorreguladora.
3. Aumentan el consumo de oxígeno.
4. Estimulan la síntesis y degradación de las proteínas.
5. Regulan las mucoproteínas y el agua extracelular.
6. Actúan en la síntesis y degradación de las grasas.
7. Intervienen en la síntesis del glucógeno y en la utilización de la glucosa (azúcar).
8. Son necesarias para la formación de la vitamina A, a partir de los carotenos.
9. Estimulan el crecimiento y la diferenciación.
10. Imprescindibles para el desarrollo del sistema nervioso, central y periférico.
11. Intervienen en los procesos de la contracción muscular y motilidad intestinal.
12. Participan en el desarrollo y erupción dental.

En resumen, las hormonas tiroideas intervienen prácticamente en la totalidad de las funciones orgánicas activándolas y manteniendo el ritmo vital.

La tsh y sus funciones en el equilibrio hormonal

Ya hemos visto que la hipófisis regula la función de las glándulas suprarrenales, ovarios, ciclos menstruales y embarazo, de las glándulas mamarias y secreción láctea, de los testículos y toda la función androgénica y del tiroides.

La hormona que regula la función tiroidea y que se produce en la hipófisis es la TSH (Thyroid Stimulating Hormone) y es el termostato que activa o desconecta la actividad del tiroides. Es un mecanismo muy simple y de una precisión exquisita. Cuando el nivel de hormonas tiroideas baja en sangre, la hipófisis lo detecta y aumenta la producción de TSH que estimula al tiroides para que produzca y libere más hormona tiroidea; cuando el nivel de hormonas tiroideas es alto, la hipófisis se frena, baja la TSH en sangre y el tiroides ralentiza su actividad.

Sin embargo, el mecanismo fisiológico y bioquímico no es realmente tan sencillo. El mecanismo se realiza a través del hipotálamo, que está en el cerebro inmediatamente encima de la hipófisis y unida a ella por el "tallo hipofisario", y existe un neurotransmisor que estimula a la hipófisis a través de la TRH (Tirotropin Releasing Hormone).

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La hipófisis

La hipófisis (hypóphysis) es probablemente la glándula más importante del organismo, ya que regula la función de bastantes glándulas endocrinas. En la época embrionaria la hipófisis se origina en la parte superior del paladar, y asciende hasta la parte inferior del cerebro, quedando alojada en una pequeña cavidad que el hueso fabrica para ella y que llama "silla turca", puesto que tiene forma de nido. Es la zona más protegida del organismo y es también la mejor irrigada, estando rodeada por un círculo de vasos que aseguran su riego sanguíneo en cualquier circunstancia.

Es una glándula bastante pequeña. Tiene el tamaño de una avellana y su peso medio, en el hombre, es de 0,5 g; está más desarrollada en la mujer, especialmente multipara, que en el hombre. Es una glándula interna unida a la base del encéfalo y situada en la silla turca del esfenoides. Está dividida en un lóbulo anterior y un lóbulo posterior. El lóbulo anterior, llamado también antethipófisis o prehipófisis, procede de una formación glandular ectodérmica (esbozo faringo-hipofisiario), la bolsa de Rathke, y debe relacionarse genéticamente con el lóbulo intermedio (pars intermedia), con el que constituye la adenohipófisis. El lóbulo posterior o posthipófisis, asimismo de origen ectodérmico, procede de un divertículo tubular que nace de una leve evaginación en forma de embudo del suelo de la vesícula diencefálica, que representa el infundíbulo. El lóbulo posterior o nervioso constituye la neurohipófisis. Desde un punto de vista fisiológico, la hipófisis está estrechamente relacionada con los núcleos hipotalámicos, mediante numerosas conexiones nerviosas (haz supraóptico-hipofisiario) y vasculares (sistema portal hipofisiario).

Produce numerosísimas hormonas, algunas con efectos directos y otras reguladoras de la actividad de otras glándulas, pero cada una de ellas es segregada por un subgrupo de células hipofisiarias.

Las hormonas reguladoras son:

- La hormona tireotropa o tireoestimulina (TSH), que estimula la tiroides para que produzca tiroxina.
- La hormona folicuoestimulante (FSH), cuya acción promueve el crecimiento de los folículos ováricos y estimula la producción de estrógenos.
- La hormona luteinizante (LH), que promueve la ovulación e incrementa la cantidad de progesterona.
- La hormona adrenocorticotropa (ACTH), reguladora de la actividad suprarrenal, que estimula la producción de cortisona.
- La hormona luteotropa o gonadotropona luteotrófica (LTH), que provoca la secreción de la progesterona y rige los fenómenos de la lactancia.
- La hormona melanotropa (MSH), que actúa sobre los melanocitos de la piel, provocando su pigmentación al favorecer la síntesis y la dispersión de la melanina contenida en ellos. Es muy importante su afinidad con la ACTH.
- La hormona somatotropa u hormona de crecimiento (STH), que ejerce directamente su acción sobre los receptores periféricos. Estimula la síntesis proteica, aumenta el metabolismo y la utilización de las grasas, ejerce una acción hiperglucemizante y favorece la retención del fósforo y la eliminación renal del calcio.

Las hormonas con efectos directos, que actúan sin la intermediación de otra hormona, son:

- La hormona del crecimiento (GH), reguladora del aumento de tamaño del cuerpo. Actúa sobre el alargamiento de los huesos y sobre el desarrollo de los músculos y tejidos.
- La Oxitocina, que promueve la contracción del útero durante el parto, la expulsión de la placenta y la emisión de leche por la mama.
- La Prolactina (PRL), de la que depende la producción de la leche.
- La Vasopresina u hormona antidiurética (ADH), que aumenta la presión de la sangre y favorece la reabsorción del agua en los riñones.

Los efectos sorprendentes de la hormona del crecimiento son evidentes a escala macroscópica cuando la hipófisis produce demasiada o demasiada poca. En el primer caso el cuerpo asume dimensiones muy por encima de la norma, hasta tal punto que se llega al gigantismo; en el segundo caso el crecimiento se detiene muy por debajo de la media, y se produce el enanismo hipofisario.

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jueves, 16 de septiembre de 2010

¿Cómo se regula la producción, secreción y paso de las hormonas a la sangre?

El organismo está bien organizado y funciona con múltiples sistemas de regulación. Un mecanismo de regulación que todos conocemos es el termostato que controla la temperatura de las habitaciones con la calefacción o el aire acondicionado. Si colocamos el termostato a una temperatura determinada, cuando en la habitación se alcanza esa temperatura se interrumpe la calefacción o la entra de aire frío.

La dilatación o la contracción de una espiral de un metal o de una aleación sensible a las variaciones de temperatura conecta o desconecta el sistema. El ejemplo simple es totalmente válido para comprender el mecanismo de regulación de la función del tiroides. El papel del termostato corresponde en este caso a una glándula llamada Hipófisis.

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como funciona la tiroides?

¿Cómo funciona?

El tiroides produce unos compuestos hormonales que tienen una característica única en el organismo y es que en su composición entra el yodo. Y esto es un hecho muy importante, porque si el organismo no dispone de yodo el tiroides no puede producir hormonas. Podemos vivir con un número limitado de elementos, podemos vivir sin níquel, sin cadmio y sin muchísimas otras cosas, pero no podemos vivir sin yodo.

Las hormonas tiroideas, que son varias o mejor dicho ligeras modificaciones de un mismo compuesto básico, la tiroxina, cumplen múltiples funciones. Actualmente se sabe que la más importante de ellas es intervenir en el desarrollo del sistema nervioso.

Si un embrión se desarrolla sin tiroxina (cosa que puede ocurrir si la alimentación de la madre no tiene nada de yodo o muy poco yodo) el niño nace con un desarrollo mental muy deteriorado. Como el cerebro se desarrolla en sus conexiones internas, capacidad de aprendizaje, etc. De forma muy intensa durante los 2-3 primeros años de vida, si se mantienen esas condiciones el desarrollo cerebral es muy pobre. Es un tipo de idiocia, idiotez o cretinismo producido por falta de yodo. Ese tipo de cretinismo se llama cretinismo endémico y se produce en zonas en donde falta el yodo. La solución a este problema es muy fácil y muy económica: la madre durante el embarazo y lactancia del niño deben tomar sistemáticamente sal de mesa yodada. Es algo muy simple y con esa sola medida se evita un muy serio problema y se consigue que su hijo tenga el nivel intelectual que le corresponda y no uno más bajo por culpa de nuestra desidia, ya que el deterioro mental producido en la infancia por falta de yodo es irreversible y no tiene arreglo.

El tiroides fabrica dos hormonas, la Tiroxina o T4 y la Triyodotironina o T3. Para su síntesis, como ya se ha comentado es imprescindible el yodo.

El yodo se toma como yoduro y en el intestino se reduce a yodo iónico y éste se absorbe rápidamente. El yodo que ingresa en el organismo es atrapado de forma muy eficaz pro el tiroides y es tan realmente atrapado que el mecanismo de captación se llama así "trampa del yodo". Pero no todo el yodo se fija en el tiroides, parte de él se elimina por la orina, parte se elimina por la saliva, parte se elimina por la mucosa gástrica y una pequeña parte se elimina por la leche materna durante la lactancia, el suficiente para que el niño que se alimenta al pecho también disponga de su ración de yodo. Lógicamente en las leches infantiles el contenido en yodo está perfectamente controlado.

El yodo una vez que es atrapado por el tiroides se incorpora rápidamente a un aminoácido por un proceso de oxidación. En el organismo existen unas proteínas sencillas, aminoácidos esenciales, que son la base que utiliza para a partir de ellos construir otros elementos. No suponen problema, los fabrica el mismo organismo si tiene una base mínima de proteínas en la alimentación (carne, pescado, huevos, leguminosas, etc.). El aminoácido que es la base para la fabricación de las hormonas tiroideas es la Tirosina. La unión del yodo a la tirosina requiere la presencia de un factor que se denomina Tiroperoxidasa (TPO). Sin la presencia de la TPO el yodo inorgánico no puede convertirse en yodo organificado y tampoco puede producirse la hormona. Los Anticuerpos Antitiroideos anti-TPO bloquean a la Peroxidasa y producen serias alteraciones en la producción de hormonas tiroideas. Es la causa más frecuente de hipotiroidismo.

El acoplamiento de una o de dos moléculas de yodo a la Tirosina produce la Monoiodotirosina (T1) o Diiodotirosina (T2). La unión de dos moléculas de T2, dará origen a la Tiroxina (T4) con cuatro átomos de yodo y el de una molécula de T1 y otra de T2, formará la T3 o Triyodotironina. Todos estos elementos se combinan y se conjugan en un producto más complejo que es la Tiroglobulina (TGB). La Tiroglobulina es el auténtico almacén de hormonas tiroides en el tiroides y, a partir de ella, por hidrólisis, se formarán la T4 y T3 que pasan a la sangre como hormonas tiroideas.

Otro aspecto importante de la regulación no vinculada a la secreción de TSH, es la relación íntima que existe entre la cantidad de yodo del organismo. A mayor yodo en la dieta, menos lo capta el tiroides y viceversa.

Las glándulas paratiroides son cuatro pequeños grupos celulares situados sobre la misma glándula tiroides. Las células de estas glándulas segregan una única hormona, la parathormona.

La función de la parathormona es controlar el metabolismo del calcio y del fósforo de la siguiente manera:

- Control del metabolismo del calcio. La parathormona incrementa la reabsorción renal e intestinal del Ca++ y además descalcificación de los huesos, con lo que aumenta este ión en sangre.
- Control del metabolismo del fósforo. La parathormona disminuye la reabsorción renal del fósforo, con lo que éste tiende a salir por la orina (fosfaturia). La extirpación de las glándulas paratiroides resulta mortal, puesto que, al no existir parathormona, el Ca++ sanguíneo disminuye bruscamente produciéndole la tetania en las células musculares. La tetania se caracteriza por una contracción violenta e involuntaria de los músculos que, si afecta a los músculos respiratorios, puede producir la muerte por asfixia.


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La tiroides

La tiroides es una glándula endocrina, y por endocrina, entendemos
una glándula cuya secreción, las hormonas, pasan directamente a la
sangre. Tal es el caso de las glándulas suprarrenales, hipófisis y
el tiroides.

La glándula tiroides (glandula thyreoidea), es una glándula impar,
muy variable y a menudo asimétrica, cuyo rudimento se halla unido,
durante la época embrionaria, al epitelio de la cavidad bucal
mediante un sólido cordón denominado conducto tireogloso (ductus
thyreoglossus); más tarde forma un cuerpo completamente separado de
la superficie.

Tiene un color azul rojizo o rojo amarillento y está situada sobre
las caras laterales de la laringe, así como sobre las caras
laterales y la ventral o anterior de los primeros anillos de la
tráquea, a la que abraza en forma de herradura. Su cara anterior se
halla recubierta por los músculos esternotiroideos, omohioideos,
esternohioideos y esternoclestomastoideos.

Consta de dos lóbulos laterales: uno derecho (lobus dexter) y otro
izquierdo (lobus sinister), los cuales se hallan unidos en la parte
anterior por el segmento intermedio o istmo (isthmus glandulae
thyreoideae).

Los lóbulos laterales son alargados y gruesos y descansan a cada
lado sobre las caras externas de la tráquea, el esófago, la laringe
y la faringe. En el cartílago tiroides llega únicamente hasta la
inserción del músculo esternotiroideo; a partir de este sitio se
prolonga algo hacia atrás, alargándose en forma de punta y puede
extenderse hasta casi el asta mayor del hueso hioides. Su cara
interna está en contacto, en la parte inferior, con el nervio
recurrente; su cara dorsal se aplica sobre la arteria carótida
primitiva, que generalmente da lugar a la aparición en la
superficie de la glándula de una impresión en forma de canal,
relacionándose además, con la arteria tiroidea inferior y con la
vena yugular interna y, en la parte superior, también con la
aponeurosis prevertebral; la cara anterior, que al mismo tiempo
mira hacia fuera, está cubierta por los músculos antes citados.

El istmo es esencialmente más corto y cubre los segundo, tercero y
cuarto anillos traqueales y muchas veces también el primero; de su
parte izquierda nace generalmente un apéndice de forma variable, el
lóbulo piramidal (lobus pyramidalis), que pasando por delante del
cartílago tiroides se dirige hacia la parte media del hueso
hioides, al cual no llega siempre. El istmo es de conformación muy
variable y puede faltar.

La glándula está formada por lobulillos glandulares (lobuli
glandulae thyreoideae) conexionados entre sí mediante haces
conjuntivos. Está envuelta por una cubierta conjuntiva o cápsula,
de la cual se desprenden tabiques que penetran en el interior.

Las glándulas tiroideas accesorias (glandulae thyreoideae
accessoriae) son pequeñas masas de tejido tiroideo que pueden
aparecer por encima del hueso hioides, a lo largo del trayecto del
lóbulo piramidal, por detrás de la glándula tiroides, en las
regiones laterales del cuello o en la cara anterior de la tráquea,
descendiendo hasta el cayado aórtico.

Existen además las glándulas paratiroides (glandulae
parathyroideae) que suelen ser dos en cada lado, una superior y
otra inferior, aunque pueden hallarse a veces cuatro o más. Son
pequeños cuerpos sólidos, de estructura epitelial, que están
situados en la cara posterior de la glándula tiroides juntamente
con pequeños lóbulos tínicos accesorios, lobulillos tiroideos
accesorios y ganglios linfáticos.

El corpúsculo intercarotíedo (glomus caroticum) que es un pequeño
cuerpo oblongo, redondeado de unos cinco milímetros aproximadamente
de longitud, que está situado en la bifurcación de la arteria
carótida primitiva, entre las dos ramas de ella derivadas. No es
raro que esté disgregado de dos a cinco corpúsculos más pequeños;
son de consistencia dura y su color puede cambiar entre el gris
rojizo y el pardo rojizo. Además de numerosos vasos y nervios,
están formados esencialmente por células cromafines.

Es por lo tanto, un órgano muy importante y tiene una circulación
muy rica. Junto a él pasa el nervio recurrente laríngeo responsable
de la movilidad de las cuerdas vocales.

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